No lo entiendo.
Uno, que sólo tiene conocimiento de fianzas no mas allá de la supervivencia familiar, no entiende que tenga que sostener un complejo sistema financiero. Un sistema financiero que es como el espíritu santo; saben que existe pero nadie ha visto quién lo dirige.
Las medidas que el gobierno de Zapatero quiere introducirnos, es el mismo que pedía la derecha española desde hace dos años. Era la misma que temíamos muchos de izquierdas, que vemos como, para sacar de esta crisis, somos nosotros los que tenemos que apretarnos, una y otra vez, el ya famoso cinturón.
Yo ya llevo cuatro agujeros de menos y sigo metiendo barriga.
Pero ahora, algo más calmado que ayer, veo con largas miras como ha ido sucediendo todo. Se nos intentó convencer que había que poner sobre la mesa mucho, mucho mucho dinero para salvar a la banca, dinero que (llamarme populista) hubiese dado para comer a todas las personas que están por debajo del umbral de la pobreza. Si no hubiésemos puesto ese dinero, el mundo se destruiría, explotarían las estrellas y abría otro nuevo bing-bang. Eso es lo que nos vendieron.
Pasa el tiempo y, esos bancos que pedían ayuda, tienen la vergüenza de ofrecer públicamente sus cuentas y, toma ya, dan millones de beneficios. No contentos con eso y, aún sabiendo que no saben manejar su casa, se ponen a dar consejos de cómo manejar las casas de los demás, así nos decían y dicen, que tenemos que tener despidos más baratos, que nos tenemos que bajar los sueldos y, sobre todo, tenemos que gastar más. Hipócritas.
Ahora, el señor ZP, ha dejado esa magnífica sonrisa para anunciar que debemos, por enésima vez, salvar el sistema, nosotros, los curritos que no entendemos como se ha llegado a esto, tenemos que pagar los platos rotos. Los curritos podríamos, incluso aceptaríamos, entenderlo cuando comprobamos que el esfuerzo es de todos, desde el Rey, pasando por Florentino Pérez, por Luis el fontanero, hasta llegar a Paco, pensionista. Pero no, aquí solo tira pálante, Paco el pensionista que, según la derecha y el gobierno, sacará al país de la crisis.
Nadie del gobierno habla de una fiscalidad más justa; el que tiene más paga más. Nadie habla sobre el PIB sumergido; ¿te hago factura o no? Nadie habla de los 8,9 millones de la casa real; tiene los mismos derechos que cualquiera para operarse en un hospital público pero no para publicar su sueldo. Y sobre todo, nadie habla de los más necesitados, de los parados. Ayer, en su discurso, desaparecieron esos casi 5 millones.
Esto no es socialismo, no. De nada me vale que, al finalizar un mitin, alcen el puño y canten la internacional. O quizás, en su día, no les escuché bien y han cambiado eso de:
Removamos todas las trabas
que oprimen al proletario,
cambiemos el mundo de base
hundiendo al imperio burgués.
por lo siguiente:
Removamos todos los bolsillos
que oprimen al millonario,
cambiemos el mundo de base
hundiendo al imperio trabajador.