martes, 20 de julio de 2010

Va marchando...

Gracias a todos por preocuparos por el tema del Ere. Todo va lento, es increíble lo que, después de 10 años en una empresa, te ponen frente a la cara. Quieren que me vaya a mi casa cobrando 1000 euros brutos, sin nada más, eso sí, con el teléfono móvil a punto para en 12 horas incorporarme y sacar trabajo.
En ese momento que me lo decían, me llegó a la cabeza la imagen de mi cuerpo desnudo, me sentí como si, durante 10 años, no hubiese hecho nada, no tuviera nada. Que mi experiencia no valiese un carajo, simplemente soy números. Números que, como les hice ver en una reunión, yo no había empeorado y les recordé la famosa crisis donde, unos que nadie ha visto han echo mal su trabajo y lo pagan aquellos que nada tienen que ver...
En fin familia, que poco a poco vamos viendo el final del túnel. Os dejo un poema del gran Manuel López Azorín que, últimamente, me acompaña para abrirme los ojos, se titula "A veces me pregunto"
A veces me pregunto:
¿Qué animal es el hombre que amamanta
el instinto animal en los despachos de la sangre?
A veces me pregunto si las hienas
tienen madres que gritan su desgracia a la noche.
A veces me pregunto
si no son los pacíficos los dueños de la vida
a pesar de las garras de los depredadores.
A veces me pregunto y, sin respuetsa,
se suceden los días y las noches.

viernes, 9 de julio de 2010

La vida es injusta Manolo

Hoy quería hablar de un gran poeta, Manuel López Azorín, una persona entrañable, cercana y que me llena de grandes y positivas vibraciones (cuánto las necesito ahora mismo) cuando estoy con él. Pero no va a poder ser (perdona Manolo, lo vas a entender ahora mismo).
La vida, muchas veces, es alocada y vertiginosa. Hace unos dos fines de semana, me lo recordó. En la noche del sábado estaba bailando y disfrutando de una boda, un bodorrio de una persona muy querida; mi pequeña Eva. Aquella niña que jugaba con tacones altos y que alborotaba, una y otra vez, con los mismos al vecindario. Iba como una princesa; preciosa. Me acosté entre el sabor de los gin-tonics y el sueño y desperté, gracias a un despertador maldito, para ir a un entierro de un familiar lejano.
La vida es así, una noche estás de fiesta y en menos que canta un gallo, estas en un velatorio.
Ayer me pasó otra vez ese vértigo. Por la noche saltaba y brincaba por el gol de Puyol, entre amigos, cervezas y risas, y por la mañana me veo, frente a frente, con la negociación de un ERE en mi empresa, sin aviso ni sutilezas, sin medias tintas, sobramos 21 (luego dice el sinvergüenza de Díaz Ferrán que es caro el puto despido).......
Espero no acostumbrarme nunca a estas montañas rusas de la vida...
P.D. Manolo, te debo una columna.

miércoles, 7 de julio de 2010

La blancura de la ballena

Ir a una presentación de Rodolfo Serrano (periodista y escritor) es ir a una celebración de emociones. No es la típica presentación. En los rostros de los que rodean a Rodolfo y en los rostros de los que están sentados escuchando, se puede observar cierta felicidad, cierto aire festivo. Y es que Rodolfo, desde su mesa, intenta que así sea. Ayer se le veía más ilusionado que otras veces, con una sonrisa perpetua y dando abrazos a los que por allí se acercaban.
En la presentación estaban Pablo Guerrero (gran cantautor y poeta) que, con su voz desgarrada, te lleva de la mano al fondo del poema, también el alcalde de Córdoba, Andrés Ocaña, presentador del acto y revelador (no sé si existe palabra tal) de ciertos momentos de Rodolfo, el poeta Joaquín Pérez Azaustre, un cordobés que se notaba algo nervioso pero que, al igual que Pablo Guerrero, vive el poema que recita, y un ya habitual Ismael Serrano, que nos regaló dos canciones, una es la que incorpora en su disco (una de mis preferidas) Regalo para un primer cumpleaños, y la otra, una versión de un poema de Rodolfo que interpretó magníficamente bien una chica que, ahora mismo, no recuerdo su nombre, pero que tiene una voz increíble.
Fue, con ciertos problemas de sonido, una tarde fresquita (allí, dentro de aquella sala, se estaba de miedo) y llena de agradables momentos.
Gracias Rodolfo por esa hora, en la que nos olvidamos de todo.
Os dejo la canción de Ismael, ayer no pude sacar fotos ni vídeos, aun así, me queda su libro y sus poemas.




Y un poema que me gustó cuando lo revisaba en el metro:

Preguntas

"¿Me quieres?", pregunté.
"Claro", dijiste. Y luego
te volví a preguntar:
"¿Me querrás siempre?"
Apuraste la copay sonreíste.
"Nunca debes", me dices,
"preguntar cuando intuyes
que a veces es mejor
no saber la respuesta".

martes, 6 de julio de 2010

Contradicciones

Últimamente ando enfrentándome constantemente a las contradicciones de otros.
Me rodean las susodichas y me dejan perplejo por los razonamientos de aquellas personas que las hacen.
Primera contradicción.
Dar más poder al empresario y subir los impuestos es de izquierda, me repiten desde un lado. La derecha agarra la bandera del proletariado y se eleva entre las masas para decirnos que, ellos, son el partido de los trabajadores. En fin, no me cuadra. Debe ser fruto de este calor intenso de Madrid, o quizás, la culpa la tenga el aire acondicionado de sus coches de alta gama pagados por mis tributos, el resultado es que no tengo ni idea...
Segunda contradicción.
Me apalanco en el sofá de mi casa, con mi peque al lado. Cambio de canal entre princesitas de corto intelecto y telenovelas de cien mil capítulos. Si el nivel cultural lo marcara la televisión, ya hubiese desaparecido la especie humana hace muchos años, pero no sé porqué, todavía estamos vivos...
Tercera contradicción.
Si hace una semana, nos quejábamos de las lluvias y el frío, ¿por qué ahora nos quejamos del calor y del solecito? Debe ser que los políticos nos están contagiando.
Única (espero) NO contradicción
En mi agenda veo que Madrid aún conserva esos guiños ilustrados de hace siglos, y tengo fijados varios días que me lo demuestran (presentaciones de libros, conciertos, exposiciones, etc...), mientras, veo como poco a poco, mi pequeña escribe su nombre, me sonríe y continúa. Espero, que un día, no se tenga que plantear ninguna contradicción.
(Pensamientos escritos al calor del calor y sobre el sonido estridente de unas obras -eternas obras- de Madrid. Tengan compasión, gracias)

viernes, 2 de julio de 2010

Viernes Cultureta; Drexler

Hay un disco que me vuelve loco. El último de Drexler me entusiasma, el anterior, 12 segundos, me dejó frío, salvo Disneyland, todo lo demás me sonaba igual, aún recordaba ese Eco que tanto y tanto escuché y escucho.
Éste se llama "Amar la trama" y tiene pequeñas joyas que son extraordinarias. El sonido es fresco y muy bueno.
Lo recomiendo, os dejo varios vídeos:





Yo me quedo con este corte, una maravillosa versión,